
Carreras: «El problema de Bariloche es el cortoplacismo»
Carreras fue presidenta de la Convención Constituyente que sancionó la actual Carta Orgánica en 2007
La ex gobernadora Arabela Carreras reapareció en el escenario público a partir del debate que se instaló en Bariloche por la reforma de la Carta Orgánica. Fue en una entrevista radial, en la que también dejó definiciones políticas de carácter provincial: señaló la necesidad de construir consensos y superar los personalismos, al tiempo que describió un clima de agotamiento político en Río Negro.
En la previa de un proceso institucional clave para la ciudad, Carreras intervino en el debate con la autoridad que le confiere un antecedente singular: fue presidenta de la Convención Constituyente que sancionó la actual Carta Orgánica en 2007. En una extensa entrevista en Voz Radio, analizó los plazos, el procedimiento y, sobre todo, los dilemas políticos que atravesarán la inminente reforma del texto institucional que rige la vida de la ciudad.
Carreras recordó que la actualización de la Carta Orgánica no es una opción sino una obligación legal. “Los 20 años se cumplen en 2027, los primeros días del 2027. De manera que en teoría deberíamos tener para enero del 2027 una nueva Carta Orgánica para sancionar”, explicó. En ese marco, consideró que 2026 será el año decisivo, tanto para el llamado a elecciones como para el debate previo: “Entiendo que el año próximo sería pertinente el llamado a elecciones, el proceso de debate, por supuesto, la elección de los convencionales, y tener prevista su sanción para enero, idealmente, los primeros meses del año siguiente”.
Desde el punto de vista institucional, la exmandataria subrayó que el Concejo Municipal tiene un rol central en el inicio del proceso. La convocatoria debe realizarse mediante una ordenanza, aprobada por una mayoría agravada, que establezca con precisión los alcances de la reforma. “La Carta Orgánica está señalando que tiene que ser una ordenanza la que convoque a la nueva convención… y en esa ordenanza se establece cuáles son los aspectos que se pueden modificar y cuáles no”, puntualizó. No obstante, aclaró que el mandato constitucional es amplio: “Cada 20 años tenemos una revisión total. Por lo tanto, debería tener una visión bastante integral, el nuevo llamado”.
Convencionales ante un escenario inédito
Carreras relativizó los requisitos formales para integrar la futura convención —“son los mismos que los de los concejales, ser mayor de edad, no mucho más”—, pero advirtió que el desafío político e intelectual será considerablemente mayor que en 2006. “El desafío que hoy tienen los convencionales es mayor por la vertiginosidad con la que cambia la sociedad”, sostuvo.
En ese punto, introdujo un elemento novedoso en el debate: el impacto de la tecnología y la inteligencia artificial en la vida pública. “Hice una formación durante este tiempo fuera de los cargos políticos en inteligencia artificial, porque no podemos tomar decisiones, mucho menos en lo público, ignorando el impacto que ya está teniendo y que va a tener a futuro”, afirmó, sugiriendo que la nueva Carta Orgánica deberá anticiparse a transformaciones que hace veinte años resultaban impensables.
Poder, controles y el rol del Concejo
Uno de los pasajes más políticos de la entrevista estuvo dedicado a la defensa de la división de poderes y al rechazo de las propuestas que plantean reducir el número de concejales. Carreras fue tajante: “Yo no estoy de acuerdo en que son demasiados concejales. La democracia funciona con división de poderes y el control sobre las acciones de los Ejecutivos es fundamental para evitar abusos de poder”.
En ese sentido, dejó una advertencia que excede coyunturas partidarias: “Quien se sienta en esa silla cree que es para siempre y cree que la silla es propia”. Si bien reconoció que el actual intendente fue consolidando legitimidad política con el ejercicio del cargo, remarcó que ello no habilita un poder sin contrapesos. “Eso no significa que sea una Carta o una hoja en blanco donde él escribe lo que quiere”, sostuvo.
Para la exgobernadora, el Concejo Municipal cumple una función insustituible como ámbito de negociación. “Es un espacio de debate donde el intendente tiene la obligación de convencer acerca de lo bueno que son sus propuestas”, dijo, al tiempo que defendió la actual integración: “A mí me parece que 11 concejales está bien, que es razonable para el funcionamiento del cuerpo, más allá del tamaño de la ciudad”.
Ambiente, límites y cambio climático
Carreras reivindicó con énfasis el perfil ambiental de la Carta Orgánica vigente, a la que definió como “de avanzada” para su época. “No se ha destruido el patrimonio natural de bosques en estos últimos 20 años gracias a que ha habido limitaciones en la normativa”, afirmó.
En un contexto de cambio climático cada vez más evidente, advirtió sobre los riesgos de flexibilizar esas protecciones. “Estamos en un contexto de cambio climático, aunque se niegue incluso desde el Presidente de la Nación. Todos los que hemos nacido en Bariloche sabemos que el calor que hoy estamos teniendo no lo vivíamos cuando éramos chicos”, señaló. Desde esa perspectiva, alertó que apurar inversiones por conveniencias políticas o económicas de corto plazo puede hipotecar el futuro de la ciudad: “Nos vamos a estar equivocando por los próximos 20 años”.
Crítica al cortoplacismo y a la excusa institucional
En otro tramo de la entrevista, la exmandataria apuntó contra una lectura recurrente en el discurso político local. “Muchas veces dicen que la ciudad está como está por la Carta Orgánica, lo cual es una muy mala excusa”, afirmó. A su entender, los problemas estructurales de Bariloche no derivan del texto normativo, sino de decisiones mal tomadas o directamente omitidas. “El problema de la ciudad no es la Carta Orgánica en sí, porque con esta Carta se puede hacer todo lo que queramos hacer”.
Carreras cuestionó además el cortoplacismo en la gestión pública, al advertir que los mandatos son breves frente a la historia de una ciudad. “Si vos solo querés imponer la visión del que gobierna por este corto período, le quedan dos años de cuatro, la vida de una ciudad es mucho más larga”, reflexionó. Para la exgobernadora, ese enfoque ha derivado en “sociedades improvisadas” y en una burocracia ineficiente.
La modernización del Estado, añadió, debería ser otro eje de la discusión futura. “Requerimos un Estado más moderno. Muchos servicios se pueden digitalizar y eso permitiría ahorrar y disminuir costos”, sostuvo, aunque con una advertencia final de tono ético: “No podemos sentarnos en la silla de quien hace respetar la normativa y no cumplirla, porque estaríamos en el lugar del delincuente”.
Mirada política y futuro provincial
En el cierre, Carreras amplió la mirada hacia el escenario provincial. Señaló la necesidad de construir consensos y superar los personalismos, al tiempo que describió un clima de agotamiento político en Río Negro. “Estamos mirando la provincia y vemos falta de respuestas en muchos aspectos. Incluso Bariloche lo está sufriendo: no tenemos política de turismo”, afirmó.
Con una proyección que trasciende la coyuntura local, dejó una última definición: “El futuro va a ser muy exigente para quienes les toque gobernar”. Una frase que, leída en clave política, resume el espíritu de su advertencia ante la reforma que se avecina: más que cambiar reglas, el desafío será cómo se ejerce el poder.