La historia del ex Nacional de Uruguay que no soportó ser suplente y tomó una tajante decisión en la cancha
Los primeros años de ...
Los primeros años de la historia de Nacional de Uruguay estuvieron marcados por un episodio trágico que significó una enorme muestra de amor y lealtad por el club. El protagonista es Abdón Porte, quien sólo vivía para jugar en el ‘Bolso’ y no soportó el hecho de no poder jugar más para el equipo de sus amores.
“Usted está a punto de ingresar al terreno donde Abdón Porte se quitó la vida por no defender más a su querido Club Nacional de Football”, rezaba un cartel escrito en el techo del túnel que conduce al campo de juego del Gran Parque Central. Era una clara referencia a Porte y su increíble historia.
Aquel memorable futbolista de Nacional tomó una tajante decisión tras una lesión de rodilla que no le permitía seguir jugando. Su suicidio en el año 1918 se convirtió en una de las leyendas más impresionantes de la historia del fútbol uruguayo.
Abdón Porte, ídolo de Nacional. Porte jugó siete años para Nacional. La historia de Abdón PorteAbdón Porte era fanático de Nacional. Su admiración por sus ídolos lo llevó a dedicarse al fútbol. Quería llegar donde ellos estaban y ser uno más adentro de la cancha. En 1908, abandonó su pueblo natal para perseguir su sueño.
Tras un paso por Colón y por Libertad, llegó al ‘Bolso’ en 1911 y no se volvió a ir. No tardó en convertirse en referente y figura; un verdadero ídolo que se ganaba el cariño de la gente por su entrega y su espíritu competitivo.
Su llegada al club había coincidido con un momento complicado de la institución. Había un plantel escaso y los resultados deportivos no llegaban. Para colmo, los ídolos Carlos y Bolívar Céspedes habían fallecido a causa de la viruela y al club le costaba reponerse de esas pérdidas. Porte se incorporó junto a varios otros jugadores para reforzar al equipo y la historia cambió por completo.
Porte jugó siete años para Nacional.Definido como “un tenaz centre-half”, su entrega le permitió ganarse la cinta de capitán y ser el líder de un equipo que ganó 18 títulos. Jugó 206 de los 227 partidos oficiales de Nacional y no faltó a ningún clásico con Peñarol.
Por desgracia, a comienzos de 1918 empezaron los problemas. Una lesión de rodilla hizo que su rendimiento no fuera el mismo. Como no había tratamiento para sus dolores, tuvo que soportar que lo reemplacen y pasó a ser suplente. Agobiado por la idea de no poder serle útil al club de sus amores, Abdón tomó la peor decisión en la madrugada del 5 de marzo de 1918: caminó hasta el estadio Gran Parque Central, se paró en el círculo central, dejó cartas de despedida y se disparó en el pecho.
Desde entonces, su leyenda quedó marcada como la máxima muestra de lealtad en la historia de Nacional. Su entrega terminó siendo bandera y un lema que acompañó al club durante más de 100 años.
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