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Cristiano Ronaldo ya conoce la resolución del conflicto que sacudió su continuidad en la Selección de Portugal. Después de abandonar la concentración en Dinamarca y publicar un extenso descargo sobre su relación con Jorge Jesus, el capitán recibió un castigo que deberá cumplir antes de volver a representar a su país.

La Federación Portuguesa de Fútbol le impuso 30 días de suspensión y una multa de 255 euros por haberse retirado del plantel en Copenhague el pasado 30 de septiembre. La decisión llegó después de la apertura de un expediente disciplinario y de una suspensión preventiva.

Cristiano Ronaldo fue sancionado por la Federación Portuguesa.

El desencuentro se había profundizado durante la última ventana internacional. Cristiano aseguró que el entrenador incumplió acuerdos sobre su participación, especialmente después de hacerlo calentar ante Noruega sin darle minutos. Posteriormente, dejó la concentración antes del encuentro con Dinamarca.

En su explicación pública, el delantero cuestionó la actitud del seleccionador, pero también reconoció que marcharse había sido un error. Pidió disculpas a sus compañeros y a los hinchas, y sostuvo que su condición de capitán lo obligaba a asumir una responsabilidad mayor.

Cristiano había pedido que su conducta fuera sancionada

“Las consecuencias de mis actos deben ser evaluadas y sancionadas por la Federación Portuguesa de Fútbol. Creo que el castigo no debe atenuarse. No soy un jugador cualquiera; soy el capitán del equipo, y eso es un factor agravante”, expresó en aquel comunicado.

El futbolista también dejó claro que el episodio no significaba su retiro del seleccionado: “Por lo tanto, si estoy en buena forma física, jugando para mi club y, con suerte, marcando goles, después de cumplir mi sanción, estaré disponible, como siempre lo he estado, para competir y ganar con nuestra Selección Nacional”.