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El entorno de la máxima categoría del automovilismo mundial volvió a dar muestras de su costado más despiadado tras el Gran Premio de Azerbaiyán, donde el piloto Franco Colapinto quedó expuesto a un feroz ataque masivo en las plataformas digitales. Luego de un desafortunado choque durante el relanzamiento en el intrincado trazado urbano de Bakú, las redes sociales del argentino, de la escudería Alpine y de la propia Fórmula 1 se convirtieron en el escenario de una catarata de agresiones verbales, descalificaciones y agravios hacia el pilarense. 

Este violento episodio se produjo apenas unos días después de la fuerte controversia desatada por el acoso que sufrió la familia del francés Pierre Gasly tras el GP de Madrid, dejando en evidencia un clima de constante tensión y hostilidad entre los fanáticos de las distintas escuderías de la grilla. La reacción violenta de los usuarios no tardó en multiplicarse a través de apodos despectivos, burlas explícitas hacia el piloto y provocaciones directas dirigidas a la afición de nuestro país. 

La publicación oficial de la categoría se colmó de mensajes condenatorios entre los que se destacaron críticas desmedidas e irónicas como "Colapinto fue a los bolos", "Qué estaba haciendo Colapinto exactamente, hermano", "Apuesto a que los fans de la F1 de cierto país serán muy civilizados después de esto", "Veremos aficionados argentinos culpando al auto, al equipo, a los demás conductores, pero claro no al que se estrelló yendo demasiado rápido antes de la curva", "Chocapinto haciendo bolos como siempre", "Los argis no pueden defender esto", "¿De qué se quejará crashapinto esta vez? ¿De qué se quejarán los argentos esta vez?". 

 

 Los posteos contra Colapinto

La hostilidad trascendió el idioma inglés (impulsada fuertemente por simpatizantes británicos de Lando Norris, uno de los principales perjudicados en el incidente) e incluyó también agresivos agravios redactados en francés, italiano y español. Frente a esta virulenta campaña de hostigamiento en las redes oficiales del piloto y de su equipo, la comunidad de fanáticos argentinos e internacionales reaccionó organizando una contraofensiva de contención que multiplicó las palabras de aliento y respaldo hacia el joven deportista. 

Al mismo tiempo, diversos sectores del público elevaron un firme reclamo a las autoridades de la Fórmula 1 y a la escudería Alpine para que intervengan de manera enérgica contra el ciberacoso y los discursos de odio en los entornos digitales, exigiendo medidas punitivas concretas similares a las que la categoría promovió recientemente tras las denuncias públicas de Gasly para proteger la integridad de los competidores.

Qué dijo Alpine tras el GP de Azerbaiyán

El equipo de Fórmula 1 emitió un comunicado oficial tras el Gran Premio de Azerbaiyán para alzar la voz contra el acoso en redes sociales, en el que remarcó que "los errores ocurren cuando se corre al límite" y que, sin importar el resultado o el final de la carrera, "nadie debería ser objeto de comentarios de odio o abusivos". La escudería enfatizó que las agresiones afectaron tanto a uno de sus pilotos como a miembros de la comunidad de la Fórmula Uno, incluidos los medios de comunicación y a los rivales del equipo en la pista.

A través de la declaración, la estructura aclaró que la condena al acoso "no está dirigida a ninguna afición en particular ni a los seguidores de un equipo o piloto específico", sino que es una postura "universal". El equipo denunció que estas conductas se convirtieron en un hecho recurrente en las últimas carreras y "ya no se puede tolerar", solidarizándose con la Fórmula 1, la FIA y los demás competidores en la meta de "erradicarlo" definitivamente.

Finalmente, la organización afirmó tener "la responsabilidad de alzar la voz y también de ayudar a encontrar una solución" y por este motivo, mantendrá conversaciones con el promotor de la categoría y el organismo rector para combatir las agresiones digitales y fomentar "la rivalidad deportiva sana".