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El crecimiento de Cesc Fàbregas en los banquillos no pasó desapercibido para los gigantes del continente. A sus 39 años, el estratega catalán se convirtió en uno de los entrenadores de moda gracias al despliegue táctico y la identidad futbolística que le imprimió a Como de Italia. Esta destacada campaña volvió a poner su nombre en la agenda de dos colosos de la liga española: Real Madrid y Barcelona.

En los despachos blaugranas, la figura de Fàbregas gana enteros como el sucesor ideal para tomar el testigo de Hansi Flick cuando concluya su ciclo. Su perfil combina una propuesta moderna de juego con un conocimiento absoluto del ADN culé, factores clave que enamoran a la directiva catalana a la hora de planificar el futuro del proyecto deportivo.

Aunque el “Merengue” sigue de cerca sus pasos, Barcelona cuenta con una ventaja sustancial para lograr su fichaje. El contrato de Cesc con la entidad italiana, firmado hasta junio de 2028, incluye una cláusula de rescisión especial que flexibiliza notablemente sus condiciones de salida hacia tres de los clubes donde militó en su etapa como futbolista profesional.

Esta disposición contractual coloca al conjunto azulgrana en una posición de privilegio si decide acelerar su contratación. Con un estilo afín a la tradición de la casa y un camino de salida despejado en lo económico, se perfila como un candidato natural para asumir la conducción técnica del Camp Nou en el momento oportuno.

 Cesc Fàbregas, actual entrenador de Como de Italia. Créditos: Getty Images. La carrera de Cesc Fàbregas como DT

La carrera de Fàbregas como entrenador comenzó de manera vertiginosa en Como, club donde se retiró como futbolista y del cual es accionista. En la temporada 2023/24 dio sus primeros pasos al frente del equipo Sub-19, pero su salto al primer equipo fue casi inmediato: asumió como técnico interino en noviembre de 2023 y luego continuó como asistente táctico mientras completaba sus licencias de la UEFA. Junto al cuerpo técnico de Osian Roberts, el español fue una pieza determinante para firmar un histórico ascenso a la Serie A.

Tras obtener la titulación oficial, asumió formalmente como director técnico principal en julio de 2024. El ex Arsenal implantó de inmediato una propuesta de fútbol ofensivo, dinamismo en la medular y protagonismo con la pelota, alineada con su célebre formación en La Masía de Barcelona.