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El mercado de pases del fútbol europeo dio un vuelco inesperado y colocó al Arsenal en una posición de privilegio para concretar el fichaje de Bradley Barcola, extremo de 23 años que actualmente milita en el Paris Saint-Germain. Luego de concretar la venta de Leandro Trossard al Besiktas y tras la negativa de Vinícius Júnior, quien renovó con el Real Madrid, el entrenador Mikel Arteta identificó al atacante galo como la pieza prioritaria para reforzar el frente de ataque Gunner, sumándose a la reciente y millonaria incorporación del brasileño Bruno Guimarães.

La preferencia del internacional francés por sumarse al proyecto de los Gunners responde en gran medida a la estabilidad deportiva que ofrece el club londinense, en contraste con la reestructuración que atraviesan otros competidores en Inglaterra. Asimismo, desde el entorno del futbolista manifestaron que la posibilidad de residir en Londres y asegurarse un rol protagónico en la Premier League resulta sumamente atractiva para esta etapa de su carrera profesional.

Ante este panorama y tras el inminente paso al costado de otros interesados, la cúpula directiva del Arsenal evalúa realizar una oferta formal que colme las pretensiones económicas fijadas por las autoridades de la entidad parisina. De no mediar contratiempos, la institución del norte de Londres planea acelerar las conversaciones directas con la dirigencia del PSG para sellar la transferencia del atacante antes del cierre definitivo de la ventana estival.

Liverpool se bajó de las negociaciones por Barcola

Por su parte, el Liverpool decidió dar un paso al costado en la puja por hacerse con los servicios de Bradley Barcola debido a las elevadas exigencias financieras impuestas por el Paris Saint-Germain. La entidad de Anfield había presentado una propuesta inicial de 100 millones de libras para cubrir la vacante dejada por Mohamed Salah, quien partió con el pase en su poder al Trabzonspor, pero la postura del club galo de no desprenderse de su figura por menos de 145 o 150 millones de libras terminó por enfriar definitivamente las tratativas.

Frente a este escenario de estancamiento, el director técnico Andoni Iraola y la directiva de Merseyside optaron por retirarse de la carrera y comenzar a explorar variantes más accesibles en el mercado, entre las que figura el joven atacante de 18 años Ibrahim Mbaye. Esta determinación le deja el camino libre a sus competidores en la liga inglesa para avanzar sin trabas en la contratación del talentoso extremo.

El retiro del Liverpool beneficia de manera directa la planificación del Arsenal, que cuenta con el margen económico necesario para afrontar una operación de tal magnitud. Tras haber asegurado las llegadas de Christos Tzolis, Illan Meslier y el desembolso de 75 millones de libras por Guimarães, el conjunto de Londres se consolida como el principal candidato para concretar una de las transferencias más resonantes del verano europeo.