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Con un comunicado a través de sus canales oficiales, FIFA salió en defensa del presidente Gianni Infantino y denunció un intento de “socavar” al organismo encargado de regir al fútbol mundial. El organismo rector del futbol mundial aseguró que Infantino fue elegido de manera democrática por las 211 Asociaciones Miembro y que continúa ejerciendo el mandato para el que fue elegido.

La FIFA no apoyará, facilitará ni tolerará ningún proceso relacionado con la elección del Presidente de la FIFA que sea inconsistente con los Estatutos de la FIFA, los procedimientos democráticos y el marco de gobernanza establecido”, comenzó señalando el organismo.

Además, la publicación demuestra claramente la postura del organismo: “La cobertura reciente ha incluido afirmaciones no fundamentadas y reclamos demostrablemente falsos relacionados con la FIFA y su Presidente. La especulación y la insinuación no deberían presentarse como hechos, y la repetición no hace que una alegación sea verdadera”, señala el comunicado.

La FIFA acoge con agrado el escrutinio legítimo. Pero el escrutinio no es una licencia para distorsionar hechos, amplificar alegaciones no fundamentadas o fabricar distracciones diseñadas para socavar el progreso. Cuando la cobertura sea inexacta o engañosa, la FIFA la desafiará directamente y con vigor”, señalaron contundentemente.

FIFA statement, attributable to FIFA spokesperson: 

Echoing the recent statements of CONMEBOL and CAF, as well as discussions with FIFA Member Associations and Confederations from around the world, FIFA will not support, facilitate or tolerate any process concerning the election…— FIFA Media (@fifamedia) August 8, 2026       Los motivos de este enfrentamiento global

El origen de esta última crisis fue el proyecto impulsado por Infantino para crear FIFA Forward Enterprise, una estructura destinada a concentrar la explotación comercial de las principales competiciones de la organización, entre ellas el Mundial y el Mundial de Clubes, y permitir el ingreso de inversores privados. La FIFA estimaba que la operación podía captar unos 4.200 millones de dólares y elevar considerablemente los fondos destinados a sus 211 federaciones.

La iniciativa provocó una reacción inmediata. UEFA se puso al frente de la oposición y cuestionó tanto el fondo del proyecto como la manera en que fue presentado. La entidad europea acusó a la FIFA de falta de transparencia y llegó a anunciar que sus asociaciones no participarían de las competiciones organizadas por el organismo mientras el plan siguiera adelante. Concacaf también expresó su “profunda preocupación” por el procedimiento utilizado.

Ante la escalada del conflicto, Infantino terminó retirando la propuesta y posteriormente reconoció errores en el proceso. Sin embargo, esto parece no haber alcanzado para cerrar la crisis de una vez por todas.