Escuchar artículo

Por estos días, el intendente de Bariloche, Walter Cortés, le subió la temperatura a varios conflictos que mantiene vivos desde hace tiempo, y le puso picante a su relación con el sindicato de trabajadores municipales, advirtió sobre la concesión del cerro Catedral y con cortó el vínculo con la CEB que brinda el servicio eléctrico en la ciudad.

En este último caso, este martes fue consultado acerca de si sería posible que retorne el poder concedente de la electricidad que perdió la Municipalidad de Bariloche en los 90, y eso implicaría que el gobierno provincial lo entregue. La respuesta del jefe comunal no se hizo esperar: dijo que eso dependerá de la Legislatura, y de una decisión política que sólo sucedería “con un gobernador de Bariloche”.

Los dichos en conferencia de prensa levantaron suspicacias de inmediato, entonces fue consultado si le gustaría serlo, tal vez en 2031, una vez que no tenga poder de reelección en el municipio lacustre. «No, no hay que adelantarse. Nunca se sabe. Pueden pasar muchas cosas en la vida, así que también puedo decir que esto termina y chau» expresó, y opinó que las candidaturas anticipadas desgastan y que quienes lo hacen “no llegan nunca” al espacio deseado.

Lo cierto es que también dejó en claro con esa postura, que mientras Alberto Weretilneck sea gobernador, el poder concedente de la electricidad de Bariloche se quedará como está. Una afirmación llamativa considerando el vinculo aceitado entre ambos dirigentes.

Un dato a tener en cuenta, es que el actual titular de la Cooperativa de Electricidad Bariloche, Alejandro Pozas, cuenta con el aval político de Weretilneck y este conflicto lima los vínculos con uno y otro lado.

En lo que hace a las aspiraciones políticas, Cortés recién va a cumplir tres años al mando de la ciudad cordillerana y todo indica que buscará un segundo mandato. Lo cierto es que nadie sabe que pasará en 2031, todavía faltan muchos años, pero las intenciones comienzan a verse a lo lejos.

Autor: admin