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El anuncio del Gobierno sobre la modificación de la Ley de Carnes en Río Negro, generó reacciones disímiles: mientras la federación de productores muestra su respaldo, la legisladora Magdalena Odarda denunció un «faunicidio». El proyecto oficial pretende habilitar el comercio en carnicerías de piezas de guanaco y jabalí.

Odarda consideró que la medida es un «grave retroceso» en materia ambiental y que va en línea con la reciente reforma la Ley de Fauna, «norma que fue votada sin nuestro apoyo» aclaró la legisladora en referencia a su bloque Vamos con Todos, y que -denunció- «cambió radicalmente el paradigma vigente en relación al cuidado de la maravillosa fauna silvestre rionegrina».

«Después de más de 40 años de vigencia, y de un plumazo, el Gobierno provincial descartó el espíritu proteccionista, de preservación e interés público que caracterizaba a aquella ley de los primeros años de la democracia, para ir hacia una política agresiva de explotación de nuestra fauna silvestre con claros fines de lucro», criticó Odarda.

Y agregó: «Así, el orgullo rionegrino de ser la provincia vanguardia en defensa del ambiente y de la biodiversidad, se desmorona cual castillo de arena, al asumir el gobierno provincial, la decisión política de ir contra los nuevos estándares internacionales y nacionales fijados por la jurisprudencia en el marco del derecho ambiental y animal».

«Seguramente, pronto conoceremos quienes serán los sectores beneficiados por esta nueva aberración en materia de derecho ambiental, ya que la norma en proceso no estará destinada a beneficiar a los humildes crianceros que siguen esperando el apoyo el Estado para poder vivir dignamente en la zona rural», alertó la legisladora, que advirtió que «hoy es el guanaco, mañana puede ser los lobos marinos, las ballenas, los delfines, los choiques, las maras, los cardenales amarillos, las nuevas víctimas de esta política del horror». «No todo vale en nombre de los nuevos aires libertarios», concluyó.

Expectativas

El presidente de la Federación de Sociedades Rurales de Río Negro, Leandro Ballerini, consideró que existe una necesidad de contar una medida de este tipo, aunque reconoció que todavía falta información oficial sobre cómo se va a implementar. Para el dirigente no hay dudas sobre el diagnóstico: tanto el jabalí como el guanaco representan pérdidas millonarias para la producción.

«Hay que empezar a trabajar con nuevas leyes, con nuevas reglamentaciones, en donde tienen que estar todos sentados en la mesa», planteó. Sobre el proyecto puntual que impulsa la Provincia, fue franco: todavía no conoce los detalles y pidió que el proceso sea «totalmente responsable, muy estudiado, trabajando todos los matices». Cerró con un pedido concreto a la gestión provincial: que convoque a los propietarios de campos y a los superficiarios para trabajar la ley junto al sector.

Héctor «Beto» Zamboraín, presidente de la Sociedad Rural de Maquinchao, celebró cualquier herramienta que evite perjuicios al productor, «por más que los protectores de animales opinen». Para Zamboraín, la urgencia es clara: el jabalí europeo puede convertirse en un problema mayor al que ya generó el guanaco, que según describió «nos terminó pelando los campos». Citó los casos de España y Australia como advertencia de lo que puede pasar si la expansión de la especie no se controla a tiempo.

El dirigente también planteó el argumento productivo detrás de habilitar estas carnes: si la exportación encarece la carne vacuna, el guanaco y el jabalí pueden ocupar un lugar en el consumo. «Toda la vida vivimos cazando», recordó, y cuestionó a quienes objetan la medida sin conocer la realidad del campo, calificándolos como gente que opina «desde un escritorio».

Autor: admin