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El Mundial 2026 tiene no solo un formato ampliado y más selecciones en competencia, sino también un cambio importante en la manera de resolver las posiciones dentro de cada grupo. 

La FIFA ajustó el orden de los criterios de desempate y ese detalle puede modificar estrategias, clasificaciones anticipadas y hasta la gestión de los planteles en esta última fecha que arranca esta tarde.

Durante décadas, la diferencia de gol fue el recurso principal para ordenar a los equipos igualados en puntos. Ese sistema premiaba el rendimiento global en la zona y podía darle peso a resultados abultados contra rivales más débiles. Sin embargo, para esta Copa del Mundo, el reglamento pone por delante los cruces directos entre las selecciones involucradas en la igualdad.

La modificación no es menor. Con este esquema, un equipo que gane sus dos primeros partidos podría asegurarse el primer puesto antes de disputar la tercera jornada, siempre que ya haya vencido al rival que aún puede alcanzarlo o que otros resultados del grupo acompañen. Así, la definición puede adelantarse y abrir la puerta a rotaciones, descansos o decisiones tácticas con vistas a la fase eliminatoria.

 El presidente de la FIFA, Ifantino, junto a la Copa del Mundo. El inicio de la ceremonia de inauguración en Estados Unidos.

El nuevo criterio se acerca a la lógica utilizada en competencias de la UEFA, donde el enfrentamiento entre los implicados tiene mayor valor que la producción general. La idea es privilegiar la comparación directa: si dos selecciones terminan igualadas, el resultado entre ambas pasa a ser el dato más relevante.

Cómo se definen los grupos del Mundial 2026 en caso de empate:

Según el reglamento del Mundial 2026, cuando dos o más equipos finalicen con la misma cantidad de puntos, el primer paso será revisar lo ocurrido en los partidos disputados entre esas selecciones. El criterio inicial será la mayor cantidad de unidades obtenidas en esos duelos directos.

Si la paridad continúa, se observará la diferencia de goles en esos mismos encuentros. En caso de que tampoco alcance para separar a los equipos, el siguiente punto será la cantidad de tantos convertidos en los cruces entre los combinados igualados. Recién después de aplicar esa secuencia aparecerá la diferencia de gol total en todos los partidos del grupo. 

El inicio de la ceremonia de inauguración en Estados Unidos.

Luego se considerarán los goles marcados en toda la zona. Es decir, el rendimiento general seguirá siendo importante, pero ya no tendrá prioridad absoluta como ocurría en ediciones anteriores.

Otro aspecto clave será la conducta deportiva. Si la igualdad persiste, se descontarán puntos por tarjetas amarillas y rojas recibidas por futbolistas o integrantes del cuerpo técnico. Una amarilla restará un punto; una expulsión por doble amonestación, tres; una roja directa, cuatro; y una amarilla seguida de roja directa, cinco. Si todos esos parámetros no logran resolver la clasificación, la FIFA acudirá al ranking masculino más reciente. Si aun así no hubiera definición, se revisarán ediciones anteriores de esa clasificación hasta ordenar a los equipos.

En la práctica, el cambio obliga a mirar cada partido con otra lupa. Ya no bastará con golear porque ganarle al rival directo puede valer mucho más.