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El DT uruguayo Pablo Peirano ha estampado su firma para convertirse de forma oficial en el nuevo director técnico del Atlético Bucaramanga. El entrenador de 51 años, con pasado en Nacional de Montevideo, marca el inicio de un exigente proceso con el que el club busca dejar atrás una seguidilla de frustraciones deportivas.

La llegada de Peirano al banco de suplentes de los "Leopardos" se produce tras la abrupta destitución de Leonel Álvarez el pasado 8 de abril. Bajo esa conducción transitoria, el panorama de la institución se agravó al encadenar las eliminaciones tanto en la Liga como en la Copa BetPlay, exhibiendo un alarmante bache en el funcionamiento colectivo y una marcada irregularidad. 

"La expectativa siempre es la mejor", manifestó con optimismo el timonel charrúa tras arribar al aeropuerto local, consciente de que su misión prioritaria será levantar el ánimo de un plantel golpeado y definir los refuerzos clave para potenciar las líneas más vulnerables.

 

Peirano

Con una trayectoria que comenzó en Racing de Montevideo en 2017 y que registra pasos por Danubio y el Carlos Mannucci de Perú, Peirano cuenta en su palmarés con el título de la Segunda División peruana obtenido con Cusco en 2022. Además, el balompié cafetero no le es ajeno: formó parte del cuerpo técnico de Gerardo Pelusso como asistente en aquella histórica campaña de 2015 donde Independiente Santa Fe se coronó campeón de la Copa Sudamericana.

El paso de Pablo Peirano por Nacional

La etapa de Pablo Peirano en el banco de Nacional de Uruguay dejó un registro estadístico sobresaliente, aunque un desenlace abrupto. A lo largo de su ciclo, en el que reemplazó a Martín Lasarte, el estratega dirigió un total de 33 compromisos oficiales repartidos en cinco competencias (Apertura, Intermedio, Clausura, Copa Libertadores y Copa AUF Uruguay). 

Su balance final arrojó la impresionante cifra de 23 victorias, 6 empates y apenas 4 derrotas, lo que significó cosechar 75 de los 99 puntos en disputa para alcanzar una efectividad del 75,7%. Pese a este notable rendimiento, su salida se precipitó en octubre de 2025 al no conseguir el liderato en el tramo decisivo del Torneo Clausura.

El debut de Peirano al frente del "Bolso" fue idílico, firmando un estreno con victoria por 2-0 ante Danubio en el Gran Parque Central durante la undécima jornada del Torneo Apertura. A partir de allí, el equipo encadenó un andar perfecto a nivel local ganando de forma consecutiva todos los partidos restantes del campeonato (frente a Miramar Misiones, Wanderers, Cerro y Defensor Sporting), aunque el título terminó en manos de Liverpool. 

Posteriormente, en el Torneo Intermedio, Nacional revalidó su gran momento con un puntaje ideal de siete triunfos en su serie, alcanzando una final ante Peñarol que culminó 0-0 y se terminó escapando en la tanda de penales.

El punto de inflexión y la mayor cuenta pendiente del ciclo estuvo en las competencias de eliminación directa y el plano internacional. En la Copa Libertadores, Peirano comandó al equipo en cinco de los seis duelos de la fase de grupos, logrando dos victorias, un empate y dos caídas que decretaron la eliminación de los albos. Sin actividad continental para el segundo semestre, el panorama se complicó tras quedar sorpresivamente fuera de la Copa AUF Uruguay a manos de Plaza Colonia. 

Finalmente, en el Torneo Clausura, una derrota en el clásico ante Peñarol en la segunda fecha obligó al equipo a correr desde atrás; pese a registrar ocho triunfos y cuatro empates posteriores, la imposibilidad de superar a su eterno rival en la tabla le costó el puesto a Peirano en el cierre del torneo.