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Preocupados por las canchas cada vez más vacías, la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) y los clubes del Brasileirao se pusieron de acuerdo para meter mano a fondo contra la inseguridad. La principal novedad es la creación de una comisión especial, comandada por Mauro Carmélio Neto, que busca aliarse con la policía, ajustar las tuercas a las instituciones y, fundamentalmente, achicar la cantidad de partidos nocturnos.

Los números que maneja la dirigencia son alarmantes. Una encuesta propia reveló que el 35 por ciento de la gente dejó de ir a la cancha por miedo, y un 74 directamente no lo ve como un lugar seguro para llevar a chicos o ancianos. Para revertir esto, el plan es implementar el reconocimiento facial obligatorio y cruzado con las bases de datos de la Justicia, buscando replicar experiencias previas donde esta tecnología ayudó a que vuelvan las familias y las mujeres a las tribunas.

La CBF analiza varios cambios para que la familia vuelva a la cancha en Brasil. 

Además, habrá castigos más severos para los clubes si no cuidan a sus planteles afuera de los estadios y se buscará que el Tribunal Superior de Justicia Deportiva pueda aplicar sanciones a nivel nacional por incidentes en los torneos estaduales. Con canchas llenas y sin violencia, confían en que mejorará el negocio y la imagen del torneo.

Buscarán un cambio radical en el horario del Brasileirao

El fútbol brasileño es el que más juega de noche a nivel mundial y los hinchas ya le dieron la espalda a horarios como el de las 21:30. Incluso los encuentros de las 19 entre semana están en la mira, porque la gente no llega por el trabajo o los problemas de transporte. La idea de la CBF es fijar horarios estándar  (promoviendo mucho más el turno de los domingos a las 11 de la mañana) negociando codo a codo con las empresas dueñas de la televisión.