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Un juez de Rio Negro considera «Un Cuentito» el fusilamiento de un perro

Ocurrió en General Roca, Rio Negro, donde el juez de garantías de la Segunda Circunscripción Judicial, Julio Martinez Vivot, catalogó de “Un Cuentito” el relato de los hechos que evidencian el fusilamiento de un perro de tres escopetazos en su cabeza estando sus autores identificados.

El magistrado desestimó la fundamentación ofrecida por el Dr. Martin Damborearena y ante el reclamo del profesional manifestó que le volvía a repetir “el cuentito” de cómo sucedieron los hechos el pasado 17 de julio del 2019.

Tauro, un ejemplar macho de dos años y tres meses de la raza American Bully, fue ajusticiado a menos de metro de su cabeza de tres escopetazos, según indica la necropsia realizada por el médico veterinario Franco Fantini.

El hecho sucedió a las 11.40 de la mañana cuando Fernando Rodriguez, propietario del aimal, escuchó dos detonaciones de arma de fuego seguidas de otras tres y salió desde el interior de su vivienda para ver lo que ocurría.

“Yo creí que le estaban robando al vecino que tenia unos terneros en pastoreo a unos cien metros de casa, pero cuando llegué al lugar y nadie de las cuatro personas allí se encontraban me responió y descubrí lo peor”, explicó el responsable de Tauro y agregó que, “allí pude observar como uno de los peones le entregaba una escopeta a la sra del dueño de la chacra y después se alejaban. Luego de guardar la misma en el interior de su vivienda, me increpó y me dijo .. ahí, ahí esta tirado en el agua tu perro”.

El cuerpo del can fue encontrado en la ribera norte del interior de un arroyo que cruza por la propiedad de Rodriguez atascado en una malla cima que proteje una bomba de riego.

Luego llegaron unos vecinos que vieron arribar al propietario de la chacra posteriormente al lamentable suceso.

Curiosamente fue quien por medio de cartas documento, y presentaciones en sede policial y en la fiscalía respectiva, se atribuyó la autoría del fusilamiento de Tauro, hecho imposible de considerar ya que dos testigos lo vieron arribar posteriormente al lugar del fatal episodio.

El abogado Martin Damborearena describió esta situación “como una puesta en escena para encubrir a los verdaderos responsables” dejando entrever irregularidades en el proceso público de la investigación que debió convertirse en privado por el archivo de la causa.

“El fiscal Britos Rubiolo y el fiscal Fernandez Jadhe, no trataron la querella presentada contra  el esposo de la asesina de Tauro. Ese sujeto es propietario de la escopeta con la que lo mataron, y desde el primer momento se atribuyó la autoria del homicidio para desviar la investigación y lograr la impunidad de su esposa asesina y de su empleado asesino”, explicó el abogado y agregó “al esposo de la asesina lo querellamos por tenencia ilegal de arma de fuego para uso civil  en concurso real con encubrimiento y coacción”.

En virtud de esta situación manifestó que “esa querella fue cajoneada por el fiscal Fernandez Jadhe, quien sostiene  que se archivó junto al legajo del homicidio de Tauro.  Lo cierto es que a esa querella directamente ni se le dio un numero de legajo, por ende nunca pudo haber sido archivado,  porque el legajo nunca existió, sumando a eso que el arma homicida secuestrada en un allanamiento, fue devuelta a su dueño”.

A partir de estos hechos se adelantó la formulación de una impugnación ordinaria de la resolución del juez Martinez Vivot, solicitando una reivisón por parte de un juez de la segunda cricunscripción judicial de Rio Negro.

En caso de que no se admita la impuganción ordinaria se presentará un recurso de queja para intentar que este juicio prosiga y que los responsables del fusilamiento de Tauro no queden impunes.

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